Desde diciembre de 2007, cuando asumió, Cristina de Kirchner desplegó el más colorido de los guardarropas hasta que algo cambió y comenzó a utilizar un “look registro civil”.
Los hechos que llevaron semejante golpe de timón en el guardarropas no fueron otros que los conocidos como “el conflicto del campo”; en donde la gota que derramó el vaso fue la arenga a los productores agropecuarios “de las 4×4”, con joyas de un valor similar o superior a los utilitarios de los sojeros.Luego de la derrota en el Senado con el voto no positivo de Cobos, la noticia se trasladó al look presidencial y quedaron atrás los géneros brillosos, las faldas con volumen y los cinturones anchos para dejar paso a los trajes sastre con pañuelos al cuello, incluyendo más pantalones. Julio y agosto fueron los meses de la sobriedad, haciendo recordar a aquella Evita que despachaba hasta la madrugada en el ministerio de Trabajo.
Una imagen mucho más ejecutiva que frívola, pero con el talle tanto más ajustado que los de Merkel, Bachelet o las mismas Hillary Clinton o Condoleeza Rice.Pero no bien comenzó septiembre, el viaje a Brasil fue el puntapié para el regreso del color. Allí, se destacaron el azul y los violáceos y en actividades locales, el rosado. Las giras posteriores fueron una oportunidad para una verdadera fashion victim que vuelve a los géneros cargados aunque en tonos oscuros en su paseo por Oriente, acompañada de su hija Flor, con quien, en Egipto, aparecieron ambas de trench blanco visitando a Tutankamon. De regreso a casa, se espera una primavera-verano 2008/2009 llena de texturas y colores. Un poco de glamour para los duros meses por venir.(PERFIL.COM)
















1 comment
lleva gastados en lo que va del año, 1.200.000 pesos en pilchas, joyas carteras y demas.
30 de noviembre de 2008 07:31sin hablar que todos los fines de semana se va en nuestro avion al sur.
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