






El granizo había enfriado las cosas después de que Brazenas suspendiera el partido a los 19m del PT, pero el fuego sagrado volvió a flamear. Tras la reanudación, Monzón, el arquero del Globo, le contuvo un penal al delantero de Vélez Rodrigo López. Y cuando el local la pasaba mal, apareció Maxi Moralez para poner el 1-0 y darle el título a su equipo. Victoria, se escribe con V.El partido no da tregua, salvo por la Madre Natura. Es que ya a los 8m Eduardo Domínguez metió un tiro libre de aquellos, pero se lo anularon por un offside que nunca existió ahogando el grito de Huracán.
Si algo faltaba, eran condimentos especiales. La lluvia y un granizo intenso hicieron lo suyo, provocando que el partido se suspendiera a los 19m, y que los ánimos se inquietaran (¿más?) durante media hora.
En el reinicio lo tuvo Vélez: Brazenas cobró penal por una falta de Araujo sobre López a los 24m. El delantero de los de Liniers quiso cambiarlo por gol, pero Monzón se lo impidió mandándola al córner. De ese mismo tiro de esquina, Araujo la sacó sobre la raya.
Ya sobre el final del primer tiempo, lo tuvo el Globo: un tiro libre de Toranzo a los 41 fue cabeceado por Domínguez, pero el travesaño le negó el gol, y en el rebote fue el arquero local Montoya quien le contuvo la alegría a Nieto.
En el segundo tiempo la cosa no pintaba bien para el dueño de casa. Huracán seguí sin poder desplegar todo el poderío de su “tiki-tiki”, pero se las ingeniaba para crearle problemas al equipo de Gareca y se mostraba mas seguro de lo que quería.
Pero la ley máxima del fútbol, esa que dice que los goles no se merecen, sino que se hacen, volvió a aplicarse esta tarde en el José Amalfitani: el Bati Larrivey choca con Monzón y Moralez, que pululaba el área con su olfato goleador, aprovechó la chance de vestirse de héroe. La mandó a guardar y le daba a su equipo el único resultado que le servía.
El festejo de Frasquito, sacándose la camiseta, le valió la segunda amarilla del partido y la consiguiente expulsión. Gareca sacrificó entonces a Velázquez e introdujo a Leandro Coronel, un volante de marca.
Claro, quedaba mucho, y más todavía porque las protestas de Cappa por la demora de los alcanzapelotas en entregar el balón derivaron en una nueva suspensión del partido, por lo que el juez dio 13 minutos de descuento, por si algo le faltaba a esta drmática definición.
Esos minutos finales/fatales fueron a matar o morir para algunos jugadores de Huracán, que buscó por todos los medios el empate que cambiara el título de manos, lo que le produjo un sobresalto cuando Larrivey casi marca el segundo cuando Monzón le tapó un mano a mano.
Pero los de Cappa no se amilanaron y a poco de final tuvieron la chance, cuando Montoya paralizó los corazones de cientos de hinchas velezanos y se quedó con un centro interminable en sus manos, sobre la línea de gol.
Así, con una final repleta de incidentes, dos de los mejores equipos del Clausura le bajaron la persiana a este torneo, en el que sólo puede haber un campeón y fue Vélez, merecido por cierto, y porque así son las cosas en el fútbol.
Después de cuatro años, dede aquel logro con Russo en el 2005, por el barrio de Liniers vuelven a sentirse los mejores del país.DiarioShow-Ole
















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